Encontrarte con que tu mascota ha fallecido en casa es un momento pesado y silencioso. Aunque supieras que el final estaba cerca, la realidad puede dejarte bloqueado o sin saber qué hacer primero. Puede que sientas la urgencia de llamar a alguien de inmediato o que no puedas ni moverte. Ambas reacciones son normales.
Tómate el tiempo que necesites
Lo más importante es saber que no tienes que correr. A menos que haya otros animales o niños en casa que estén muy alterados, puedes quedarte con tu mascota todo el tiempo que necesites. Aprovecha para despedirte, acariciar su pelo o simplemente estar en silencio a su lado. Su cuerpo no cambiará de forma significativa en la primera o segunda hora.
Pasos prácticos para cuidar su cuerpo
Cuando te sientas con fuerzas para moverte, hay algunas cosas prácticas que puedes hacer para que tu mascota esté cómoda y mantenga su dignidad. Es mejor hacerlo pronto, ya que el cuerpo empezará a tensarse (rigor mortis) al cabo de unas horas.
- Colócala con suavidad: Si puedes, ponla de lado en una posición acurrucada, como si estuviera durmiendo. Recoge sus patas hacia el cuerpo. Esto facilitará su traslado más adelante.
- Usa una toalla o un empapador: Al morir, los músculos se relajan y es posible que se liberen fluidos. Colocar una toalla vieja o un empapador bajo la parte trasera ayudará a mantener la limpieza.
- Mantén el cuerpo fresco: Si no van a recoger a tu mascota hasta dentro de unas horas, intenta que la habitación esté lo más fría posible. Puedes poner el aire acondicionado o llevarla a una zona más fresca, como un sótano o un suelo de baldosas. Si tienes que esperar hasta el día siguiente, puedes colocar packs de hielo envueltos en toallas alrededor de su abdomen.
Sobre sus ojos
A muchas personas les impresiona que los ojos de las mascotas suelan quedarse abiertos tras morir. Puedes intentar cerrarlos con suavidad, pero es posible que no se mantengan así. Es una cuestión puramente muscular y no significa que no se fuera en paz. Si te hace sentir mejor, puedes colocar un paño pequeño o su juguete favorito sobre sus ojos.
Decidir los siguientes pasos
Una vez que te sientas un poco más estable, tendrás que decidir qué hacer. Tienes varias opciones dependiendo de tus preferencias y de la hora que sea.
Llama a tu veterinario
Si es horario comercial, llama a tu clínica habitual. Ellos te explicarán qué opciones ofrecen, que suelen incluir la incineración colectiva o individual. Puede que te pidan que lleves a tu mascota allí o que tengan un servicio que pase a recogerla por casa.
Contacta directamente con un crematorio de mascotas
Muchas personas prefieren tratar directamente con un servicio de cremación local. Estos centros están acostumbrados a hablar con dueños en duelo y te atenderán con mucha delicadeza. A menudo pueden organizar la recogida en tu propio domicilio.
Entierro en casa
Si decides enterrar a tu mascota en tu propiedad, consulta primero la normativa de tu municipio. En muchos lugares existen reglas estrictas sobre la profundidad de la fosa o la distancia a fuentes de agua. Si eliges esta opción, asegúrate de que sea un lugar que no se vaya a ver alterado por futuras obras o cambios en el jardín.
Si ocurre en mitad de la noche
Si tu mascota fallece tarde y no tienes acceso a un veterinario de urgencias, no pasa nada por esperar a la mañana. Sigue los pasos para mantenerla fresca y envuélvela en una manta. Puedes colocarla en una caja resistente en una zona fresca de la casa, como el garaje o el lavadero. Puede sentirse extraño dejarla ahí, pero es la forma más práctica de cuidarla hasta que haya ayuda disponible al amanecer.
Ve paso a paso. No hay una forma correcta de sentirse y no hay ninguna necesidad de apresurar tu despedida.