Para muchos niños, la pérdida de una mascota es su primera experiencia cercana con el duelo. Puede ser confuso, desgarrador y difícil de entender. Lo más importante es darles espacio para sentir, hacer preguntas y recordar a su mascota con amor.
Sé honesto/a y amable
Los niños suelen responder mejor a un lenguaje sencillo y veraz. Evita las frases confusas si es posible y explica lo sucedido de forma calmada y adecuada a su edad.
Permite que expresen sus sentimientos
Algunos niños lloran, otros se quedan callados y otros hacen las mismas preguntas una y otra vez. Todas estas reacciones pueden ser normales. Hazles saber que está bien sentirse tristes, enfadados, confundidos o incluso apáticos.
Crea un pequeño recuerdo
Puede ayudar hacer un espacio para el recuerdo. Un niño podría dibujar, escribir un mensaje corto, elegir una foto favorita o ayudar a crear una página conmemorativa. Pequeños actos de recuerdo pueden brindar consuelo y ayudarles a procesar la pérdida.
Mantén la conversación abierta
El duelo no ocurre de golpe. Un niño puede volver a la pérdida días o semanas después con nuevas emociones. Sigue permitiéndoles hablar cuando estén listos y recuérdales que su amor por su mascota sigue siendo importante.